Es falso que un estudio japonés haya encontrado nanopartículas de ARNm en personas vacunadas con Pfizer

Por Marco Faustino

11 de junho de 2021, 15h42

Es falso que un estudio japonés haya identificado nanopartículas de ARNm (ARN mensajero) en el organismo de personas a las que se les aplicó la vacuna de Pfizer, que utiliza esta tecnología. En realidad, la investigación citada en el artículo de la página web Estudos Nacionais (vea aquí) no se hizo en seres humanos vacunados, sino en células in vitro (en laboratorio) y en animales. Los fabricantes finalizaron el análisis antes de comenzar los ensayos clínicos con el inmunizante y, según especialistas consultados por Aos Fatos, esa sería una etapa habitual cuando se evalúan nuevos medicamentos.

Las publicaciones en Facebook de ese artículo fueron compartidos por lo menos 4800 veces hasta la tarde de este martes 8 y fueron marcados con el sello FALSO en la herramienta de verificación de la plataforma ‌(‌conozca‌ ‌cómo‌ ‌funciona‌).


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No es verdad que los japoneses encontraron nanopartículas de ARNm (ARN mensajero) en diversos órganos de personas que recibieron la vacuna de Pfizer, que utiliza esta tecnología, como afirma el sitio web Estudos Nacionais. El estudio al que se refiere el artículo fue realizado por los fabricantes del inmunizante con células in vitro (en laboratorio) de hígado humano y de animales, antes de que comenzaran los ensayos clínicos en voluntarios.

El estudio consta en la página de la PMDA, la entidad regulatoria japonesa equivalente a Anvisa (Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria), pero no es posible asegurar que la investigación se realizó solo en Japón. También se puede encontrar el análisis en el informe de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por sus siglas en inglés), que en diciembre del año pasado fundamentó el permiso de uso del inmunizante en la Unión Europea.

Las nanopartículas lipídicas estudiadas entregan el material genético (ARNm) del SARS-CoV-2 a las células del cuerpo para que produzcan una proteína del virus, y, así, hacer que el sistema inmunológico cree defensas contra la COVID-19. En la tecnología adoptada por Pfizer, el ARNm está envuelto por esas nanopartículas lipídicas, que son similares a las desarrolladas naturalmente por el cuerpo humano.

Este tipo de estudio es una etapa usual cuando se evalúan nuevos medicamentos, según Ana Paula Hermann, profesora de farmacología del ICBS/UFRGS (Instituto de Ciencias Básicas de la Salud de la Universidad Federal de Río Grande del Sur): “el análisis describe solo el trayecto de las nanopartículas, del envoltorio de la vacuna, nada más allá de eso”.

Según el biomédico y microbiólogo Mateus Falco de la UEL, Universidad Estadual de Londrina, no existe relación entre la presencia de las nanopartículas y los efectos colaterales, como la infertilidad. “Este estudio es una etapa anterior a los ensayos clínicos en humanos, es la fase en la que se usan animales de laboratorio para investigar alguna particularidad de la vacuna o medicamento y no tiene relación directa con las vacunas administradas a los seres humanos”, explicó.

Mel Markoski, profesora de Bioseguridad de la UFCSPA, Universidad Federal de Ciencias de la Salud de Porto Alegre, afirma que este análisis solo no sería capaz de medir alteraciones genéticas en el organismo humano o problemas de fertilidad, como afirman las publicaciones chequeadas. “Con este material nadie puede decir que esa biodistribución experimental va a causar alteración en las gónadas, problemas de fertilidad o que sucederá de la misma forma en los seres humanos. Todo eso debe ser detallado y estudiado”, destacó.

En una nota, Pfizer negó que se hayan encontrado indicios de efectos sobre la fertilidad de los animales utilizados en estudios preclínicos de desarrollo de la vacuna.

En el informe que fundamentó el uso del inmunizante de Pfizer, la EMA destacó que el análisis del fabricante usó un dosaje de nanopartículas 300 a mil veces mayor que el que contiene una vacuna para humanos, y que, aun así, no hubo problemas de seguridad. En los estudios adicionales enumerados por la Agencia Europea de Medicamentos tampoco se encontraron daños en el sistema reproductivo de los animales usados, como cobayas.

Origen. Esta distorsión del estudio comenzó en mayo de este año cuando el inmunólogo canadiense Byram Bridle afirmó que el documento demostraría que los inmunizantes que usan tecnología ARNm provocarían infertilidad en las mujeres jóvenes debido a la acumulación de nanopartículas en los ovarios de animales, lo que no se puede comprobar. Las declaraciones de Bridle recibieron el apoyo de sitios web de extrema derecha de los EE.UU., como Natural News.

El sitio web Estudos Nacionais fue consultado por Aos Fatos por e-mail sobre la veracidad de la información que presentó en el artículo. En un primer momento, los representantes de la página solo dijeron que el estudio existía, pero cuando se los confrontó a las distorsiones identificadas en la investigación del chequeo, dejaron de responder.

Referencias:

1. PMDA
2. EMA
3. Aos Fatos
4. Omny


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