Me dieron la vacuna contra la COVID-19, ¿y ahora? Conozca riesgos y cuidados después de la inmunización

Por Marco Faustino

20 de abril de 2021, 12h45

La vacunación contra la COVID-19 en Brasil camina a pasos lentos con respecto al ritmo veloz de muertes causadas por esta enfermedad en el país. Desde que empezó la campaña de inmunización, en enero de este año, solo 26 millones de personas recibieron la primera dosis, lo que corresponde a cerca del 16,6% de la población mayor de 18 años. Con respecto a la segunda dosis, la situación es todavía más crítica: 10,1 millones, el 6,3% de las personas aptas para ser vacunadas. Los datos son del consorcio de medios de prensa y reflejan la realidad hasta el 20 de abril de 2021.

La demora suscitó dudas entre los que ya fueron vacunados y no saben con seguridad si la inmunidad está garantizada en un momento de escalada del número de casos y muertes por COVID-19 en el país. A continuación, respondemos ocho preguntas esenciales sobre el tema.

  1. ¿La vacuna contra la COVID-19 puede causar algún efecto colateral?
  2. ¿Puedo enfermarme después de haberme vacunado?
  3. ¿Es posible morir de COVID-19 después de la aplicación de la vacuna?
  4. Perdí el plazo para aplicarme la segunda dosis, ¿y ahora?
  5. ¿Voy a poder reunirme libremente con amigos y familiares después de haberme vacunado?
  6. ¿Puedo aplicarme la vacuna contra la gripe inmediatamente después de la vacuna contra la COVID-19?
  7. ¿Vale la pena hacer análisis para saber si ya desarrollé anticuerpos después de la vacuna?
  8. ¿Las vacunas ya están surtiendo efecto en Brasil?

¿LA VACUNA CONTRA LA COVID-19 PUEDE CAUSAR ALGÚN EFECTO COLATERAL?

Sí, pero la mayoría de las reacciones son consideradas leves. Lo más común es sentir dolor en el lugar de aplicación de la vacuna, pero también se informaron casos de fatiga, fiebre, dolor muscular, diarrea, náuseas y dolor de cabeza. Esos síntomas suelen desaparecer de 24 h a 48 h después de la inmunización.

En el caso de la CoronaVac, los estudios clínicos que evaluaron la seguridad, la respuesta inmunológica y la eficacia de la vacuna también identificaron que los efectos colaterales más recurrentes eran leves y los más infrecuentes fueron vómitos, enrojecimiento y hematomas. Además, un estudio con 50 mil voluntarios en China señaló que solo el 5,36% tuvo efectos colaterales, todos ellos, leves. En cuanto a reacciones a esa inmunización, el Instituto Butantan, que produce la vacuna, recomienda llamar al número 0800 722 6001, de Anvisa (Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria).

Con respecto a la inmunización de Oxford/Astrazeneca, se informaron 175 eventos graves en la tercera fase de ensayos, pero solos tres (anemia hemolítica, mielitis y fiebre alta) fueron considerados como posiblemente relacionados con la vacuna. La Fiocruz (Fundación Oswaldo Cruz), que produce esta vacuna en Brasil, pone a disposición el número 0800 210 310 para comunicarse en caso de sufrir reacciones a la vacuna.

A principios de abril, la EMA (Agencia Europea de Medicamentos) confirmó una relación entre la inmunización de Oxford/AstraZeneca y la formación de coágulos sanguíneos, que pueden obstruir arterias o venas, pero mantuvo la recomendación de su uso, pues los casos son muy pocos: el 0,0003% del total de vacunados. Para tener una idea, es más fácil ser alcanzado por un rayo en Brasil a lo largo de toda su vida (0,004%), que desarrollar ese cuadro después de la aplicación de la vacuna. Anvisa también mantuvo la recomendación de uso.

¿PUEDO ENFERMARME DESPUÉS DE HABERME VACUNADO?

Sí. Ninguna vacuna, sea contra la COVID-19 o contra otra enfermedad, es 100% eficaz. Sin embargo, la inmunización reduce el riesgo de enfermedad y, cuando se la aplica en amplia escala, disminuye la circulación del virus, es decir, la posibilidad de que una persona se contagie también se reduce a medida que más personas se vacunen.

Según el Instituto Butantan, la CoronaVac tiene una eficacia global, probabilidad de que una persona vacunada no se enferme, del 50,7% y reduce en un 83,7% las posibilidades de que una persona desarrolle un cuadro de la enfermedad que requiera la asistencia hospitalaria. La eficacia global de la inmunización de Oxford/AstraZeneca es del 82,4% y, en caso de que una persona contraiga la enfermedad, la vacuna reduce en un 76% las posibilidades de que presente síntomas.

Pero esa eficacia no se alcanza de inmediato. Si bien la producción de anticuerpos empieza en el momento de la vacunación, el organismo necesita algunos días para generar las defensas suficientes contra el virus, y la infección puede ocurrir antes de que el cuerpo haya tenido tiempo útil para desarrollar la protección esperada.

Las dos vacunas que se aplican en este momento en Brasil dependen de la aplicación de dos dosis para generar la respuesta inmune prevista, que solo se alcanza, como mínimo, 14 días después de la última dosis. Entre las dos aplicaciones, la persona vacunada todavía no presenta las defensas suficientes y puede, además de enfermarse, presentar un cuadro grave de COVID-19.

Segunda dosis. Inclusive habiendo pasado 14 días de la segunda dosis, todavía es posible enfermarse, pero no hay datos consolidados sobre eso. Las vacunas dependen de muchos factores para funcionar. Uno de ellos es que las personas pueden tener respuestas inmunológicas diferentes, desarrollar más o menos defensas contra el virus. Las nuevas variantes también pueden ser capaces de burlar la protección inducida por las inmunizaciones e interferir en su eficacia.

“Entramos en la fase IV de los ensayos clínicos, que es la fase del mundo real, en donde tendremos esas respuestas. Brasil está desafiando al virus al permitir una alta circulación viral, y eso también puede impactar en la efectividad de las vacunas”, explica la infectóloga Rosana Richtmann, del Instituto Emílio Ribas.

Según Anna Sara Levin, infectóloga y coordinadora del Grupo de Control de Infección Hospitalaria del Hospital de Clínicas de la FMUSP (Facultad de Medicina de la Universidad de San Pablo), todavía no hay datos consistentes de casos de COVID-19 después de haber recibido la vacuna. “Estamos trabajando en eso, pero no tenemos cifras confiables todavía”, dijo. La médica coordina un estudio con más de 20.000 profesionales de la salud del hospital, cuyo resultado preliminar señaló una eficacia del 73,8% de la CoronaVac.

Otras unidades de salud, como el Hospital de Clínicas de Ribeirão Preto, ligado a la USP, el Hospital Universitario Clementino Fraga Filho, vinculado a la UFRJ (Universidad Federal de Río de Janeiro) y el Instituto de Infectología Emílio Ribas, informaron que no tienen datos de personas vacunadas e infectadas después de la segunda dosis, entre sus pacientes y empleados.

¿ES POSIBLE MORIR DE COVID-19 DESPUÉS DE LA APLICACIÓN DE LA VACUNA?

Sí. Los especialistas consultados por Aos Fatos no descartan que eso pueda suceder, si bien consideran que esos casos serían raros. Como se mencionó antes, la alta circulación viral, la presencia de nuevas variantes y el hecho de que las vacunas no son 100% eficaces hacen que la muerte aún sea posible. "Con millones de personas vacunadas es posible que aparezcan los escapes inmunológicos, que es cuando el cuerpo no genera la defensa esperada contra el virus. Pero es la excepción a la regla”, afirmó la infectóloga Rosana Richtmann.

El Instituto Butantan considera “prematura” y “temeraria” cualquier afirmación sobre hospitalizaciones y muertes por COVID-19 después de la vacunación completa. "Cada caso debe pasar obligatoriamente por el proceso de investigación, que no toma en consideración solo la inmunización de manera aislada, sino el conjunto de aspectos clínicos, como comorbilidades y otros factores no relacionados con la vacunación”, afirma un fragmento de la nota enviada a Aos Fatos.

Por su parte, la fundación Fiocruz afirma que no tiene conocimiento de casos de enfermedad o muerte posteriores a la vacunación. “Hasta este momento, nuestra farmacovigilancia no tiene información relativa a la asociación demostrada de fallecimiento debido a la aplicación de esta vacuna”, dice la institución.

La infectóloga Natasha Nicos, del Hospital Estadual de Serrana, en el interior de San Pablo, afirmó que no tiene conocimiento de que haya personas que hayan recibido las dos dosis de la vacuna, con el tiempo suficiente como para generar inmunidad, que hayan necesitado internación en una UTI (Unidad de Terapia Intensiva) o que hayan fallecido. “Pero no creo que sea imposible que suceda”, enfatizó. Nicos es la investigadora principal del Proyecto S, del Instituto Butantan, que analiza el impacto de la vacunación masiva realizada experimentalmente en el municipio paulista. Los primeros resultados deben salir en mayo.

PERDÍ EL PLAZO PARA APLICARME LA SEGUNDA DOSIS, ¿Y AHORA?

La segunda dosis de la CoronaVac debe ser administrada de 14 a 28 días después de la primera. En el caso de Oxford/Astrazeneca, el intervalo es de 90 días. La fecha correcta consta en la tarjeta de vacunación de la persona a la que se le aplica la primera dosis. Según el Ministerio de Salud, la persona que pierde el plazo debe dirigirse cuanto antes a una unidad de salud para completar la inmunización.

La infectóloga Rosana Richtmann explica que no hay necesidad de recomenzar de cero la vacunación: “La dosis dada nunca es una dosis perdida. Lo más importante es aplicarse la segunda dosis de las vacunas, no importa que hayan perdido el plazo”.

¿VOY A PODER REUNIRME LIBREMENTE CON AMIGOS Y FAMILIARES DESPUÉS DE HABERME VACUNADO?

Lamentablemente, no. Aun estando vacunado, es posible transmitir la enfermedad a otras personas. Por eso, es esencial no descuidar el uso de máscaras faciales, la higienización frecuente de las manos y el distanciamiento social.

El mecanismo de contagio entre personas vacunadas todavía no está muy claro, pero los científicos afirman que solo después de una amplia inmunización de la población será posible retomar las actividades presenciales con normalidad. Si bien no hay consenso, los científicos estiman que los efectos de la protección colectiva serán más perceptibles cuando entre el 40% y el 50% de la población total del país haya recibido el total de dosis recomendadas por los fabricantes.

Esa posición es corroborada por la fundación Fiocruz, que recomienda el uso de alcohol en gel, mascarilla y distanciamiento social aún después de recibir la vacuna, hasta que se alcancen esos porcentajes.

“Estamos viviendo una situación muy grave de la pandemia en todo Brasil, con altos niveles de transmisión y un número muy grande de personas contagiadas. Incluso con las dos dosis de la vacuna, las personas deben cumplir con las medidas de protección”, dice Mellanie Fontes-Dutra, biomédica e investigadora de la UFRGS (Universidad Federal de Río Grande del Sur).

“Si bien ya hemos observado alguna inmunidad teniendo solamente una dosis de la vacuna, solo es posible garantizar la inmunidad a partir de la segunda dosis. Y, aun así, no podemos relajar las medidas de control de la diseminación del virus”, afirma Letícia Sarturi, magister en Inmunología y doctora en Biociencias y Fisiopatología de la UEM (Universidad Estatal de Maringá).

¿PUEDO APLICARME LA VACUNA CONTRA LA GRIPE INMEDIATAMENTE DESPUÉS DE LA VACUNA CONTRA LA COVID-19?

No. El Ministerio de Salud recomienda que haya, como mínimo, un intervalo de 14 días entre la vacuna contra la COVID-19 y cualquier otra inmunización. En situaciones de urgencia, como la administración de sueros antiofídicos o vacuna antirrábica para prevención posterior a la exposición, podrá no considerarse ese intervalo.

¿VALE LA PENA HACER ANÁLISIS PARA SABER SI YA DESARROLLÉ ANTICUERPOS DESPUÉS DE LA VACUNA?

No. La SBIm (Sociedad Brasilera de Inmunizaciones) no recomienda el testeo por serología para saber si una persona desarrolló defensas contra el virus. “No se evalúa la protección desarrollada después de la vacunación sólo por pruebas de laboratorio a través del dosaje de anticuerpos neutralizantes”, dice la institución en una nota publicada en marzo.

Según la biomédica Mellanie Fontes-Dutra, la respuesta inmunológica es muy compleja y está formada por diferentes componentes, no sólo por anticuerpos. Los especialistas explican que las técnicas científicas para cuantificar de manera plena la inmunidad adquirida por la vacunación no son de uso comercial.

¿LAS VACUNAS YA ESTÁN SURTIENDO EFECTO EN BRASIL?

En cierta forma, sí. Según Anvisa, las vacunas redujeron en forma comprobada la incidencia de fallecimientos y de casos graves. La evaluación de la agencia es corroborada por datos de secretarías de salud de los estados de la federación, por relevamientos nacionales y resultados preliminares de investigaciones.

Un estudio en el que participaron 20.000 profesionales del HC-FMUSP (Hospital de Clínicas de la Facultad de Medicina de la USP) mostró que la CoronaVac redujo el riesgo de enfermedad en un 73,8% a partir de las cinco semanas posteriores a la aplicación de la segunda dosis. A las dos semanas esa tasa era del 50,7%, cercana a la eficacia global de la inmunización, del 50,38%.

A partir de la vacunación, se redujo también el número de muertes y de solicitudes de licencias de profesionales de la salud del Hospital Sirio-Libanés y de la Santa Casa de Araraquara (estado de San Pablo) causadas por la COVID-19. Además, un relevamiento realizado en Ceará señaló una relación directa entre la vacunación y la disminución del número de casos de la enfermedad entre los profesionales de la salud.

Las internaciones en una UTI (Unidad de Terapia Intensiva) en el Distrito Federal también se redujeron un 59% entre los ancianos de más de 80 años, entre enero y abril. La ciudad paulista de Serrana, meta del “Proyecto S”, también ve signos de reducción en casos graves y en la búsqueda de atención.

La investigadora Ariane Abreu del IVI (Instituto Internacional de Vacunas), institución ligada a la OMS (Organización Mundial de la Salud), le dijo a Aos Fatos que la estrategia de vacunación masiva aliada a las medidas de protección contra la COVID-19 son las principales formas que tenemos hoy de combatir la pandemia y que ya se nota la reducción de casos y muertes en los grupos prioritarios (profesionales de la salud y personas mayores de 60 años).

Sin embargo, el epidemiólogo Jesem Orellana del ILMD (Instituto Leônidas & Maria Deane), la unidad técnico-científica de la fundación Fiocruz Amazônia, destaca que todavía es pronto para hablar sobre la desaceleración de la pandemia. “Estamos en un momento muy difícil, el peor hasta ahora. La pobre vacunación que se está realizando en Brasil no tiene la menor posibilidad de desacelerar la pandemia. Hace más de tres meses estamos vacunando a los grupos prioritarios, lo que debería ser una política transitoria”.

Referencias:

1. The Lancet (Fuentes 1 y 2)
2. SSRN
3. Gobierno de SP
4. G1 (Fuentes 1, 2 y 3)
5. Revista Galileu
6. Agencia Brasil (Fuentes 1 y 2)
7. Medrxiv
8. Aos Fatos (Fuentes 1 y 2)
9. GaúchaZH
10. USP
11. Instituto Butantan
12. Estadão
13. Gobierno Federal
14. SBIm
15. O Globo
16. Gobierno de CE
17. IVI

Usamos cookies e tecnologias semelhantes de acordo com a nossa Política de Privacidade. Ao continuar navegando, você concordará com estas condições.